La bomba de calor puede ser utilizada en el lado primario del circuito para extraer energía térmica del terreno a través de las cimentaciones y los intercambiadores verticales, elevando por tanto la temperatura para utilizarla posteriormente en calefacción. Mientras que la temperatura media que se encuentra en las cimentaciones es de 14 °C, la bomba de calor llega a producir temperaturas entre 25 °C y 40 °C en el medio de transferencia de calor, que son válidas para ser utilizadas en sistemas como los forjados inerciales o demás estructuras termoactivas.
En verano, cuando el edificio nos demanda frío, en muchos casos puede ser refrigerado virtualmente sin coste alguno, por el uso directo de las temperaturas más frías disponibles en el terreno. Aquí el medio de transferencia de calor que circula por el sistema de absorción es utilizado directamente en el sistema de refrigeración. Si las temperaturas de bajo grado no son lo suficientemente frescas, una unidad de refrigeración o la misma bomba de calor reversible son integradas en el sistema.
Nuestra experiencia en la ejecución de instalaciones geotérmicas demuestra que la interacción de los sistemas de calentamiento y enfriamiento con bomba de calor geotérmica con sistemas de captación solar para el calentamiento de agua, o paneles de captación de radiación solar para el calentamiento del aire, permiten evitar la instalación de sistemas convencionales, lo que supone un ahorro de hasta un 60% de la energía consumida con estos sistemas.